Medina de Rioseco ha celebrado la jornada final de presentación de resultados del proyecto Río Rúa, una ambiciosa actuación de renaturalización urbana y fluvial que ha supuesto una inversión total de 1.464.787,12 €, de los cuales 1.391.547,76 € que han sido financiados a través de las convocatorias estatales de la Fundación Biodiversidad en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El proyecto ha intervenido en un espacio especialmente sensible: el entorno del río Sequillo a su paso por el Conjunto Histórico de la ciudad, un cauce ancho y poco profundo que ha sufrido diversas inundaciones como la riada de 1962 y la reciente crecida de 2023. Históricamente ha existido una progresiva desconexión entre la ciudadanía y el río. Río Rúa nace precisamente para revertir esa situación, integrando la restauración ecológica con la protección frente al riesgo de inundaciones y la puesta en valor del patrimonio urbano.
Recuperación del antiguo brazo del Sequillo y nueva isla inundable
Una de las actuaciones más relevantes ha sido la recuperación del antiguo brazo del río Sequillo, restituyendo parte de su dinámica natural para mejorar su capacidad hidráulica y reducir el riesgo de inundaciones. Se ha modelado un nuevo cauce que configura una isla inundable, estabilizada mediante técnicas naturales, con nuevas plantaciones e hidrosiembra, y conectada a la ciudad mediante una pasarela peatonal. Esta intervención no solo mejora la funcionalidad hidrológica del río, sino que recupera su papel ecológico y paisajístico en un tramo estrechamente vinculado históricamente con la desembocadura del Canal de Castilla.
Renaturalización integral del cauce y nuevo espacio para la ciudadanía
En paralelo, se ha desarrollado la renaturalización del cauce y su entorno, mediante desbroces selectivos, eliminación de especies invasoras y nuevas plantaciones arbóreas, arbustivas y herbáceas adaptadas al entorno urbano de Medina de Rioseco. Se han ejecutado técnicas de estaquillado e hidrosiembra y se ha incorporado sensórica para la monitorización inteligente del estado de las plantaciones. Además, el proyecto ha generado un nuevo espacio público con senda peatonal, zonas de descanso y conexión directa con la isla recuperada, reforzando la relación ciudad-río y favoreciendo el uso social del entorno fluvial.
Medidas específicas frente al riesgo de inundaciones
Río Rúa también ha incorporado actuaciones específicas de mitigación del riesgo de inundaciones (B3), tanto a escala municipal como en el ámbito del proyecto. Entre ellas destacan la ejecución de una mota de acompañamiento, una zanja drenante, la adquisición de barreras anti-inundación y la elaboración de un mapa de rutas de evacuación, mejorando la capacidad preventiva ante posibles episodios extremos.
Planificación estratégica y participación ciudadana
Más allá de las actuaciones físicas, el proyecto ha desarrollado un Plan de Renaturalización Urbana, Fluvial y de Protección frente al Riesgo de Inundaciones, que incluye un análisis de la situación de partida y una estrategia de infraestructura verde para el municipio. Para su diseño se ha realizado un proceso participativo con estudiantes, voluntariado, sectores sociales y un Consejo Asesor Externo, elaborando un mapa de actores, diagnóstico y propuesta de sistema de infraestructura verde con acciones de conservación, restauración e incorporación de nuevos elementos a futuro.
El proyecto se completa con un Plan de Gobernanza y Participación, un Plan de Comunicación y Sensibilización y un sistema de medición y seguimiento de indicadores, que incluye inventario de arbolado, inventario de biodiversidad urbana, evaluación del índice de calidad del bosque de ribera y un tablero de gestión apoyado en sensórica ambiental.
Un cambio de modelo en la relación entre la ciudad y el río
La jornada ha puesto de relieve que Río Rúa no es solo una obra hidráulica o ambiental, sino un cambio de modelo en la forma de entender el río dentro de la ciudad. Tras años de intervenciones centradas en el control y canalización, el proyecto apuesta por soluciones basadas en la naturaleza que permiten convivir con el río, aumentar su resiliencia y reforzar su valor ambiental, social y patrimonial.
Con esta actuación, Medina de Rioseco da un paso decisivo hacia una ciudad más resiliente, sostenible y conectada con su paisaje fluvial, recuperando el Sequillo como elemento vertebrador del territorio y espacio de oportunidad para las generaciones futuras.


